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Significado del arcano VI del Tarot: El Enamorado

Arcano 6. Los enamorados

El sexto arcano mayor del  Tarot, El Enamorado, o a veces Los Enamo­rados, simboliza las ideas de reunión y anta­gonismo con todas sus consecuencias.

Un joven está en el centro de esta lámina vestido con una túnica de franjas verticales azules,  rojas y  amarillas. Dos muje­res lo encuadran: a su izquierda, una mujer rubia, envuelta en un vestido azul y una capa azul de bordes rojos, dirige su  mano izquierda hacia el pecho del muchacho, en tanto que la palma de la otra mano se vuel­ve hacia abajo. A la derecha del Enamorado, una mujer con un vestido rojo de grandes manchas azules, con los cabellos azules cu­biertos con una suerte de tocado o corona amarilla, pone su mano izquierda sobre el hombro derecho del joven y abre la otra ha­cia el suelo. La primera de estas mujeres es seductora; la segunda, de nariz larga, tiene aire severo y envejecido. Es a ella, no obs­tante, que mira el Enamorado. Encima de él ün ángel o un Eros-Cupido de alas azules está en el centro de un círculo solar de rayos azules, amarillos y rojos; sostiene un arco y una flecha blanca que dirige hacia el joven.

Las interpretaciones son numerosas: El Enamorado expresa la elección juiciosa y di­fícil de hacer ; el libre albedrío y el consiguiente choque ; el acuerdo o el desacuerdo ; la prueba, el determinismo voluntario; el exa­men o la irresolución; la tentación peligrosa y la falta de heroísmo . Corres­ponde a la sexta casa horoscópica en Astrologia.

Todos los comentaristas del Tarot recuer­dan en este caso la parábola de Hércules en la encrucijada, debiendo elegir entre el Vicio y la Virtud, o la tradición órfica y pitagórica de la ruta seguida por el alma después de la muerte, cuando en una bifurcación debe ele­gir entre la ruta de la izquierda, que en realidad conduce a los Infiernos, y la de la derecha, que lleva a los Campos de los Bien­aventurados. Una sola ruta conduce a la feli­cidad real; está en nosotros el saberla elegir. La flecha, símbolo dinámico y decisivo del vector del sol y de la luz intelectual»  que ayuda a resolver los problemas de ambivalencia, está allí para guiar al Enamo­rado o dictarle su elección. Aquí, apunta a separarlo de las seducciones ilusorias.

Pero esta lámina simboliza también los valores afectivos y la proyección de la doble imagen que el hombre se hace de la mujer, Venus Urania o Venus de las encrucijadas, ángel o demonio, inspiradora de amor car­nal o platónico, no cesa de revestir formas múltiples ante las cuales el hombre duda, porque en el fondo no* se conoce a sí mismo: «tanto si el hombre esconde un conflicto inexpresado como si está dudando ante los términos de un conflicto ya manifiesto, ne­cesita ante todo tomar plena conciencia de los elementos que lo desgarran, y luego obje­tivarlos, es decir, acceder a una posición que lo volverá independiente con respecto a ellos. Solamente entonces es posible una sín­tesis constructiva; tal es la dialéctica funda­mental de todo progreso de la conciencia. Y tal es, podríamos añadir, una de las lecciones simbólicas dadas por el Ena­morado, ese yo afectivo ante el cual vienen a plantearse y a resolverse todas nuestras elec­ciones.

Vease:

Tarot Teléfonico Bueno y Serio