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Significado del arcano III del Tarot: La Emperatriz

Arcano 3. La Emperatriz

Después del Juglar, que mani­fiesta la diversidad del mundo en su unidad, y la Gran Sacerdotisa, que nos invita a pe­netrar en los secretos, la Emperatriz, tercera lámina del Tarot, simboliza la inteligen­cia soberana que da el poder, la fuerza mo­triz por la cual vive todo cuanto vive , la Venus uránica de los griegos.Sentada en un trono color carne, el rostro de frente, los cabellos blancos, reviste una túnica azul bajo un vestido rojo, como si tu­viera necesidad de envolverse de azul para asir mejor las fuerzas ocultas y como si toda su actividad pasional y ardiente, que se halla en el rojo del fondo de su corona, debiera sublimarse. Con la diestra, agarra un escudo de color carne sobre el cual se destaca un águila amarilla como su cinturón, su co­llar, su diadema que recuerda el zodíaco, y su cetro. El amarillo simboliza las fuerzas espirituales que ordenan el mundo, que ella rige. El cetro está coronado por un globo y la cruz, signo alquímico del antimonio, que significa el alma intelectual, la influencia ascensional o espiritualizante, el espíritu que se separa de la materia, la evolución y la re­dención.

Ha sido comparada a Isis o la Madre Cós­mica. Representa la fecundidad universal; la acción sentimental evidente u oculta ; la comprehensión inteligente, la distinción o pretensión y la falta de refinamiento . Esta lámina corres­ponde en astrología a la tercera casa horoscópica.

Así, todos los aspectos de la Emperatriz subrayan su fuerza resplandeciente. Pero ésta es una figura ambigua cuya potencia tanto puede pervertirse en forma de vanido­sa seducción como elevarse a la cima de la más sublime idealización. Simboliza todas las riquezas de la feminidad (ideal, dulzura, persuasión) pero también toda su volubili­dad. Sus medios de acción no se dirigen di­rectamente al espíritu, sino a la afectividad: tienen encanto más que razón.

Vease:

Tarot Teléfonico Bueno y Serio